Es normal que todas las víctimas nos sintamos heridas, con rabia y dolor, con un veneno dentro que no podemos expulsar y que nos consume. Por ese motivo está genial poder expresarlo aquí y es completamente normal focalizarlo desde el punto de vista del que lo ha vivido uno. Imagino que mi novisa y mi hermana conocieron a algun padre de esos compañeros de clase y les dejaron mucho que dese ami amigo viera esta conducta más llamativa en sus compañeros marroquies y que diamanda tendria que escuchar más de una vez la frase “esto te pasa por tu culpa” más de una vez. Pero intentando aportar mi granito de arena os diré que yo no tuve la suerte o desgracia de conocer a los padres pero imagino que no será algo que vaya necesariamente ligado (aunque nadie puede ligar que aparte de existir los facotres ambientales, es decir, los del medio que te rodea y con el que te relacionas, existe tambien un porcentaje de facotres biológicos que influyen y supongo que serán mucho más dificiles de poder anular), que yo lo he sufrido por parte de compañeros de mi país y extranjeros (aunque sería bastante lógica la teoría de que la persona que por ser de fuera pueda ser excluida utilice estas acciones para ser socialmente aceptada o sin ser de fuera pero que lo utilice para no padecer en sus carnes la exclusión) y que yo manifestaba conductas extrañas como estudiar en un recreo, acusarme de afeminado, estab bien gordo, era torpe en los deportes… no se cual sería tu conducta, pero por muy bicho raro que fuesemos (con todos los respetos) o que a lo mejor hoy en dia seamos, merecemos ese respeto tal como dice Ing. Gilberto Sánchez porque forma parte de los Derechos Humanos, por lo tanto nignuna conducta lo puede provocar ya que como dice el autor, no hay provocación previa por parte de la víctima




